Antes de nada quiero dejar claro que no me creo mucho esto y que opino que es una coña con más o menos acierto. Lo cierto es que el título del artículo pone un poco los pelos de punta… “Adictos a Blackberry parecidos a los alcohólicos”
Básicamente viene a decir que unos investigadores de la universidad Rutgers-Camden y de la universidad de Northampton han descubierto que aproximadamente 1/3 de los usuarios de BB muestran signos similares a los del alcoholismo. Un sicólogo dice que la compulsiva necesidad de responder e-mails a menudo lleva a un cambio de conducta, haciendo que la gente esté cansada y distraída. Incluso llegó a decir que el constante flujo de emails y sms era una amenaza mayor que la maría para el coeficiente intelectual y la concentración!!! Otros, en cambio, centran su atención en las tensiones y tiranteces que se crean en las relaciones, especialmente cuando ambos tienen los pulgares hechos polvo. El problema pinta tan mal que un profesor ha publicado un artículo titulado algo así como “Responsabilidad del jefe (employer) para la adicción a las tecnologías de la información y la comunicación”, en el cual se sugería que los jefes (quién contrata) proporcionen programas de ayuda para la adicción a la Blackberry de la misma manera que se ofrece apoyo para los abusos de sustancias químicas.
El artículo original (en inglés y sin los gazapos que seguro he metido, sorry).
A todo esto, debo deicr que yo no tengo una BB y no sé lo que es vivir en ese infierno (bastante tengo con el tabaco), pero creo que aquellos que la tenéis, podríais relatarnos vuestras experiencias, sensaciones, sentimientos, etc. con/hacia vuestra BB. ¿La adicción es real? ¿es tan seria como se pinta en el artículo? También podeis poner a parir a aquellos que se aprovechan de vuestro altruísmo y siguen usando Gmail (ahorrándose una pasta) para comunicarse con los blackberrizados.